¿Alguna vez has deseado algo por tanto tiempo y llega cuando menos lo esperabas? 

“Todo lo que deseas en la vida y en el amor, será tuyo en el momento perfecto”…ésta frase llegó a mis manos en una capacitación de yoga a la que asistí en marzo del 2019, y no puedo estar más de acuerdo con ella. Muchas veces nos aferramos tanto a algo que nos llegamos a enojar y a frustrar si no sucede como queríamos o cuándo esperábamos. 

Desde que era pequeña ya sabía lo que quería ser “cuando fuera grande”. Me gradué como Lic. en Educación Preescolar en Julio 2012. Los dos años siguientes trabajé en escuelas privadas, en donde aprendí muchísimo; pero mi meta era trabajar en escuelas de gobierno, las cuales para ingresar como docente base tienes que realizar un examen. Cada año (durante 5 veranos seguidos) apliqué el examen obteniendo diferentes lugares dentro de las primeras 100 educadoras a nivel Estado, sin embargo los representantes del gobierno mencionaban que no habían vacantes disponibles suficientes y lo único que podía hacer era esperar, mientras trabajaba como docente interina. 

A principios del 2019, mi esposo y yo (novio en esa época) tuvimos una conversación acerca del siguiente paso en nuestra relación. A pesar de vivir muy cerca, nos veíamos muy poco por la flojera de cruzar la frontera, así que decidimos que nos casaríamos en el verano de ese año, justo al terminar el ciclo escolar para no dejar mis dos trabajos botados. Debo confesar que me sentí super emocionada pero a la vez triste por saber que no podría cruzar a Tijuana por algunos meses (si ya sé, qué exagerada!). Hicimos cita en el condado de San Diego para la ceremonia y después dimos la noticia a nuestras familias de que en un mes habría boda. Para no hacer el cuento más largo, como una broma directa de “maestrolandia”, una semana después (una semana!!!) de nuestra gran decisión, llega a mi bandeja de entrada el correo más inesperado diciéndome que por fin estaba dentro del Sistema. Por fin había obtenido el trabajo de mis sueños, por el que tanto había estudiado, trabajado y esperado. Está por demás decir que ese día me sentí triste, enojada, por su puesto lloré como magdalena y no sabía qué hacer. Mucha gente diciéndome que hacer, dándome consejos y yo más confundida. Pensé en posponer la fecha y casarnos hasta el año siguiente, pero al final, renuncié a la oferta y seguí con los nuevos planes.

Esta experiencia retadora hizo que dejara atrás miedos y siguiera mi corazón. Asusta el saber que estás dejando un “trabajo seguro” para irte a otro lugar a empezar de cero, pero eso es lo que te hace crecer y aprender. No sé lo que me depara el futuro, pero estoy lista para lo que viene. La vida te da mejores sorpresas de lo que tu esperabas. Y a ustedes, ¿les ha pasado que alguna vez desean algo con todas sus fuerzas y no sucede? 

Gracias por leerme. Me encantaría leer sus comentarios.

Les deseo amor, viajes y aventuras.
Stephanie VM